El otro día leí en una revista de diseño que arquitectos japoneses y alemanes están tomando cuenta de materiales alternativos a partir de elementos de toda la vida. Resulta que se dan una vuelta por África y encuentran que las casas elaboradas de ADOBE ( y no me refiero a los padres del photoshop) vamos, barro mezclado con paja... tienen un potencial muy importante para preservar del frío y mantener el calor y al contrario. De toda la vida Tabanera ha sido eso...adobe puro y duro. De hecho si das un paseo por el Barrio Bajo (hablaremos detalladamente en otro post sobre este barrio, lo más parecido en la península ibérica a Bagdad después de un bombardeo) puedes ver como poco a poco han ido cayendo tejados, ventanas, muebles, etc, pero los muros de adobe permanecen bastante imperturbables en el tiempo, lo que ha formado un paisaje decadente muy particular.
La gente de Tabanera, muy buena gente por cierto, fijándose en el poder del adobe, utiliza un elemento aislante con sus propios cuerpos para equilibrar temperaturas: el buen vino (el malo también), que protege bien de las inclemencias climatológicas en invierno (o al menos nos hacemos un "engañao" con ello) y no tanto en verano pero da igual, fresquito entra muy bien. Si combinas vinacho y adobe el resultado es Tabanera y para muestra un botón.